Una Pielografía o Urografía Intravenosa (U.I.V.) es una exploración en la que se toman varias radiografías después de inyectar en una vena del brazo del paciente un contraste yodado que rápidamente se concentra en los riñones y se elimina con la orina. Permite diagnosticar alteraciones que pueden afectar al aparato urinario (malformaciones, inflamaciones, obstrucciones, etc.), y proporciona información de la función renal.
¿Qué riesgos tiene?
El principal riesgo en la urografía intravenosa es el derivado del uso de contraste yodado intravenoso. Los contrastes son medicamentos (que contienen yodo) y hay un pequeño riesgo de reacción alérgica leve (náuseas leves, rojez, picores). Desaparecen en pocos minutos. Las reacciones graves son extraordinariamente raras, pero posibles, como podría ocurrir con el uso de cualquier otro medicamento. Le pedirán que firme un consentimiento para practicar esta exploración.

Antes de la prueba es necesario realizar una preparación que básicamente consiste en hacer dieta blanda los dos días anteriores a la prueba y tomar un laxante. El objetivo de la dieta blanda es que haya la menor cantidad de residuo posible en el intestino, ya que podría interferir en la visualización del sistema urinario. Posteriormente, se tomará el laxante para limpiar los restos que queden.
En el caso de que sea una paciente en periodo de lactancia o pacientes con problemas de obstrucción intestinal, hepatopatía grave o hemorragia rectal no deben tomar esta preparación y simplemente venir en ayunas al Servicio de Radiología el día de la prueba.
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