Ya os hablamos de la estupenda iniciativa «Salud sin Bulos» y la importante labor que están haciendo desmontando bulos que se hacen virales por las redes y parecen apoyados por toda clase de estudios científicos, que si los buscas realmente, no existen. En este caso hablamos de un bulo que hace un especial daño no solo a la persona que lo cree, sino al conjunto de la Sociedad, ya que las vacunas tienen un doble efecto, uno personal de protección y otro, llamado efecto rebaño, que da inmunidad al conjunto de la población. Si todos estamos vacunados, la enfermedad no se propagará y en casos de personas inmunodeprimidas que no se pueden vacunar, o especialmente sensibles, obtienen la protección del resto de la sociedad de ese modo. Se trata del bulo de que las vacunas provocan autismo. Dicha infoxicación se remonta a 1998 cuando el médico británico Andrew Wakefield publicó en The Lancet un ensayo clínico con 12 niños y en el que se relacionaba la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubeola) con el autismo. Posteriormente se le retiró la licencia por el Colegio General Médico Británico ya que al investigar dicho estudio llegó a la conclusión que tanto los métodos empleados como las conclusiones estaban falseados, además de ser acusado por la publicación The Lancet de conflicto de intereses ya que lo culpaba de haber cobrado 80.000 euros de un organismo encargado de estudiar daños de la vacuna.

En 2015 se realizó un nuevo estudio, esta vez con 95.000 niños que concluyó que no había ningún tipo de relación entre la vacuna y el autismo.

Aún así e incluso después de haber demostrado la falsedad del estudio de Wakefield, los movimientos antivacunas han vinculado el autismo con las vacunas debido a que algunas contienen metales que el cuerpo de los niños no es capaz de absorber. Algunas contienen tiomersal, que se compone de etilmercurio para evitar el crecimiento de bacterias y hongos, pero según indica la OMS la cantidad es inferior al 0.1% del mercurio al que los seres humanos se exponen.

Tras un nuevo rebrote del bulo «gracias» a la intervención de Javier Cárdenas, la Organización Médica Colegial emitió un comunicado en el que denuncia “las situaciones que conlleven mensajes equívocos y faltos de evidencia científica sobre salud y que supongan un riesgo sobre la población general”.

También la  Asociación Española de Profesionales del Autismo (AETAPI) se unió a la condena a este bulo y aportaba información contrastada al respecto, junto a  la Confederación Autismo España, que  destacó que la comunidad médica y científica de todo el mundo apoya de forma unánime la conclusión de que no existe evidencia que relacione la vacunación y el desarrollo de los Transtornos de Espectro Autista.

Referencias

La OMC, por una información en salud de calidad y contrastada. Organización Médica Colegial de España.

Las vacunas no causan autismo, señor Cárdenas. Asociación Española de Profesionales del Autismo (AETAPI).

Recomendaciones profesionales a los medios en el tratamiento del Autismo

Triple Virica, seguridad y autismo. Comité Asesor de Vacunas

Nuevas pruebas de que las Vacunas no tienen relación con el Autismo. Comité Asesor de Vacunas

Interesante artículo de la Neuropediatra Mª José Más

Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos OMS