Cuidar a los que cuidan

Hospital San Juan de Dios del Aljarafe

Elaborado por el Servicio de Salud Laboral en colaboración con el Servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública, Blanca Monrobe (psicóloga del HSJDA) y Silvia Velasco (TCAE del HSJDA y profesora de yoga)

Cuidar la salud emocional en situaciones de crisis

Ante la complicada situación que se nos presenta, no podíamos dejar de atender otro aspecto que, a veces, injustamente, queda relegado, y es la salud emocional de los profesionales hospitalarios en este tipo de escenarios. En estas situaciones las miradas y las esperanzas se dirigen hacia nosotros, los que no nos tenemos que quedar en casa, sino que tenemos que acudir a nuestro centro de trabajo a contener la Pandemia, con la dedicación y profesionalidad que hacemos siempre gala. Emociona comprobar la confianza y el cariño con el que se nos considera, pero no hay que dejar de señalar que también supone una presión más que se suma a las que ya tenemos en el desarrollo de nuestro trabajo. Sabemos que tenemos que estar ahí, que el desarrollo de esto depende en gran medida de nuestros actos. Eso es una gran responsabilidad. Y no podemos olvidar que somos humanos, con nuestros miedos, nuestras preocupaciones familiares, nuestras fragilidades. Se pueden dar casos de estrés máximo, en el que sentiremos que no damos abasto, pudiendo encontrarnos que los recursos no sean suficientes para atender las situaciones de forma adecuada. Esto constituye una carga emocional que no podemos obviar.

Desde el Servicio de Salud Laboral, del de Medicina Preventiva y con la participación de Blanca Martínez Monrobe, psicóloga del Hospital, y de Silvia Velasco Sánchez (TCAE de nuestro hospital y profesora de Yoga), y siguiendo la senda de profesionales que ya han comenzado a trabajar en este sentido,  como Macarena Gálvez Herrer, os queremos facilitar unas pautas para poder afrontar desde el aspecto emocional, de la mejor forma posible, los momentos que pueden llegar a producirse.

Reacciones emocionales

Existe reacciones, frecuentes y normales, que pueden sentirse en situaciones extraordinarias como la que estamos viviendo, como pueden ser las siguientes:
  • Emocionales: ansiedad, temor, estado de shock, desesperanza, hiperreactividad, irritabilidad, frustración, enfado…
  • Cognitivas: pensamientos intrusivos, confusión, dificultad de concentración, sensación de irrealidad, despersonalización, embotamiento, rumiaciones…
  • Físicas: tensión, fatiga, cambios en el apetito, dificultad para dormir, nauseas, taquicardias, cefaleas tensionales…
  • En las interacciones personales: conductas de aislamiento, sentimientos de rechazo y/o abandona, conductas de evitación, actitudes de control y autoprotección, pudiendo darse también de frialdad y distanciamiento.

Son reacciones que pueden producirse con cierta frecuencia, pero no por ello no debemos dejar de atenderlas.

Cómo prevenir las reacciones emocionales perjudiciales

Para intentar prevenir las reacciones emocionales que puedan perjudicarnos, hemos elaborado una serie de pautas. Aun así, nuestras puertas siguen abiertas, y lo seguirán durante lo que dure este proceso, para sugerencias, indicaciones y especialmente para el apoyo (emocional o médico) que necesitéis. ¡Juntos podemos con esto!

Información

Uno de los aspectos más influyente en la ansiedad de un profesional es no saber qué hacer o cómo tiene que hacer las cosas. Debemos atender a información contrastada y de calidad. Siendo conscientes de la dimensión de la situación y evitando afrontarlo entrando en el histerismo colectivo o bien con conductas de evitación que trivialicen dicha situación.

En nuestra página de información sobre el coronavirus podrás encontrar de forma resumida la información más importante de tu interés, además de instrucciones de cómo utilizar los equipos de protección individual.

Da apoyo social

Viviremos momentos de estrés en los que nuestras respuestas pueden no ser lo agradable que querríamos. Intenta ser agradecido y empático con los compañeros. Escúchalos asertivamente, ellos también tienen sus miedos, inseguridades y están agotados.

Recibe apoyo social de tus compañeros

Déjate cuidar por tus compañeros también. Expresa tus emociones a tu círculo de confianza, no es necesario abordar esta situación en soledad. Los que estaremos trabajando codo con codo, hemos elegido carreras con un alto componente humano y de preocupación por el otro. Son unos compañeros muy adecuados para compartir una situación así.

Relaciones personales

Aunque sabemos que debemos manejar la información que tenemos con  responsabilidad, tratando de tranquilizar y concienciar a las personas no hospitalarias, puedes buscar el apoyo de tus amigos y familiares. No se trata que seamos solo los súperhéroes que se espera que seamos, somos algo mucho mejor y delicado, somos humanos. Expresemos nuestras necesidades (que a veces pueden ser la de desconectar del tema Coronavirus), solicitemos su cercanía (aunque sea online), hablémosles con confianza y cariño de lo que necesitamos, para que colaboren en apoyarnos en este proceso.

Pide ayuda si sientes que la necesitas

Puedes hablar con Salud Laboral si piensas que tu situación emocional se te está desbordando. Te acompañaremos en el proceso.

No seas demasiado exigente contigo mismo

No somos perfectos, los superhéroes no son reales. Nos surgirán miedos, puede que nos sintamos inútiles en algunos momentos, que parezca que no estamos a la altura. Es importante como nos hablamos a nosotros mismos. Por regla general somos mucho más duros con nosotros que con los demás, Cosas que comprenderíamos que le pasaran a otro, nos mortifican por habernos pasado a nosotros mismos. Cuida como te hablas a ti mismo, háblate como lo harías con un ser querido. Sé compasivo y realista, con los demás, y por favor, también contigo mismo.

Date un tiempo para tomar decisiones importantes

En estas situaciones de gran estrés, puede que estés más alterado, que tus emociones sean más cambiantes, son reacciones frecuentes a la exposición a una situación de gran estrés. Sé consciente de ello y no tomes decisiones importantes sin haberlas madurado durante un tiempo, la ansiedad puede llevarnos a ser más impulsivos.

Pensamientos intrusivos y anticipatorios

Probablemente lo hemos sentido en algún momento: me voy a contagiar, no sabré hacerlo, no estaré a la altura…. Sabemos que es fácil decir que los evitemos y muy difícil conseguirlo. Sin castigarte por ello, intenta focalizarte en el aquí y en el ahora y háblate en presente. Al final del post te vamos a dejar algunas técnicas que podrían ayudarte en este sentido, rompiendo el círculo vicioso de dichos pensamientos.

Obsesionarnos con los síntomas

Puede ocurrir que no dejemos de analizar nuestras sensaciones corporales, interpretándolas como síntomas de Coronavirus, siendo los signos normales habituales. Recordemos nuestros tiempos de estudiante, probablemente también nos pasó esto con algunas enfermedades que nos enseñaron. Tomémoslo con un poco de humor y al menos seamos conscientes de lo despegado de la realidad que está. Si tras este filtro, vuestros signos o síntomas son objetivos y propios de la enfermedad, aislaros y  poneros en contacto con el Servicio de Salud Laboral (teléfono 955059291).

Desconecta cuando no estés trabajando

Dentro de las posibilidades, pues entendemos que es el tema estrella, intenta desconectar cuando llegues a casa y de escuchar alguna noticia, atiende solo a la de fuentes fiables. Siendo sensato y sin olvidar las medidas de protección que debes mantener, disfruta de los tuyos.

Cuida la convivencia

En estos tiempos, mientras no estemos trabajando, estaremos mucho tiempo en casa con la familia, sin salir, y teniendo que reducir nuestro entorno social a las paredes de nuestro hogar. Es fácil que puedan surgir roces. Cuida las formas, y desde el principio sed conscientes que todos tendremos que poner de nuestra parte para que no nos resulte demasiado sofocante no cambiar de escenario. Mentalízate y aumenta tu flexibilidad para con el otro. Una herramienta para poder manejar la convivencia es el llamado acuerdo de paz o acuerdo de convivencia, en el que los miembros de la familia se hacen conscientes de que todos tendrán que poner de su parte y se marcan algunas pautas generales, rutinas y responsabilidades.

Intenta mantener tus rutinas (dentro del aislamiento social solicitado)

El CoVid19 no debe absorber todas nuestras horas. Intenta mantener tu vida normal y tus rutinas, adaptándolas en lo posible a la nueva situación de aislamiento social que se nos solicita. Es un momento para ser creativos en las relaciones sociales, y las nuevas tecnologías pueden ayudarnos en esto: Videoconferencias para que los niños puedan verse con sus compañeros o sus abuelitos, o para realizar alguna partida de un juego de mesa con tus amigos, o simplemente para reunirte con tus amigos y charlar…

Disfrutas de otras rutinas nuevas en casa para las que no tenías tiempo

Estaremos mucho tiempo en casa y puede que en nuestro caso, en aislamiento por algún contacto. Intentemos buscarle el lado positivo. Libros, maratones de series y de películas, música, podcast,  e incluso hacer esa limpieza general que tantas veces habíamos pospuesto. Te dejamos varios enlaces en la parte inferior para darte ideas.

Humor

Humor respetuoso, humor adecuado, y humor sensato. Pero humor. No olvidemos el alivio psicológico y de descarga emocional que aporta el sentido del humor